EL CAFÉ Y LA SALUD

Impacto Deportivo Cuautla

El café es uno de los productos más comercializados a nivel mundial. Se ha convertido en una de las bebidas más populares del mundo; miles de millones de personas en todo el mundo inician su día, y muchas la continúan, con el ritual de una taza de café y, aun así, sigue llevando el estigma de crear dependencia y de ser una de esas sustancias “malas para la salud”.

Muchas personas toman café para mantenerse despiertos o activarse, aunque hay que recordar que en el largo plazo nada puede ni debe sustituir las horas adecuadas de sueño; es cierto que en el corto plazo el café compensa la perdida cognitiva y de concentración derivadas de no dormir lo suficiente, pero es importante tener presente que varios estudios concluyen que el café puede tener un efecto muy negativo si lo bebemos durante todo el día y especialmente en las últimas horas de la jornada.

La capacidad con la que una persona metaboliza el café está determinada genéticamente. La cafeína se metaboliza en el hígado por una enzima codificada por el gen CYP1A2. Este gen tiene tres variantes: el AA, el AC y el CC. Cada una de estas variantes determina la rapidez con la que cada persona metabolizara la cafeína en su organismo.

Reacciones de la cafeína en el sueño.

La adenosina es un subproducto de la actividad cerebral que forma parte de las variables que afectan los ciclos de vigilia y sueño. Cuanta más actividad cerebral hay, más adenosina se produce, y esta se va acumulando a lo largo del día uniéndose a unos receptores en el exterior de la célula.

Cuando ingerimos cafeína, esta se une a los mismos receptores que la adenosina y ocupa su lugar, impidiendo que la adenosina se acumule, estimulando la actividad cognitiva y limitando la aparición de sueño.

La cafeína también inhibe otro efecto importante de la adenosina: la vasodilatación, con el aumento de riego sanguíneo al tejido correspondiente. Como consecuencia de esto, parece que aquellos metabolizadores lentos de cafeína tienden a sufrir más de enfermedades ligadas a la alteración de la vasodilatación, como por ejemplo la hipertensión, por lo que puede no ser recomendable para estas personas beber más de una o dos tazas de café al día e incluso ser recomendable que lo eviten completamente.  

Beneficios en la prevención y tratamiento del cáncer.

  1. Un estudio demostró que beber 4 o más tazas de café con cafeína al día redujo el riesgo de muerte a causa de cáncer de colon o la reaparición de este en un 52%.
  2. Un metaanálisis sobre el café y el riesgo de cáncer publicado en 2016 concluyo con esta afirmación: “El consumo de café puede reducir el riesgo de cáncer oral, faríngeo, de colon, de hígado, de próstata, de endometrio y melanoma en un 31%, 13%, 54%, 11%, 27% y 11% respectivamente de acuerdo con el consumo más alto y más bajo de café.
  3. Otra investigación informo que beber al menos 5 tazas de café al día reduce el riesgo de algunos cánceres de cerebro hasta en un 40%.

Consecuencias del café en el embarazo.

La cafeína puede atravesar la placenta y llegar al feto, y se ha visto en numerosos estudios que esto puede tener efectos negativos en el niño o la niña por nacer. Entre otras complicaciones, parece que la ingesta de ciertas cantidades de café cafeinado por parte de la madre durante el embarazo puede producir un incremento posterior de bajo peso en el neonato e incluso predisposición al desarrollo de obesidad en el niño.

Por los posibles efectos perjudiciales de sustancias añadidas en el proceso de descafeinado, creemos que lo mejor será recurrir a otras bebidas, como infusiones libres de teína, hasta que el embarazo haya llegado a su término.

 Recuperado de:

https://www.vidapotencial.com/cafe-bueno-salud/